miércoles, 1 de julio de 2009

Comer sin control antes de ir a dormir, un nuevo trastorno de alimentación

A los ya conocidos bulimia, anorexia, y el más reciente trastorno por atracón, los profesionales que trabajan con pacientes que padecen este tipo de trastornos de alimentación detectaron uno desconocido, propio del momento en que disminuye la actividad del día y la persona se queda sola y necesitada de tomar decisiones o resolver conflictos.

El licenciado en Psicología Luis Mazzón (MN 44878) integra el Grupo Arcis, que trata este tipo de desórdenes alimenticios y explicó a Infobae.com que este mecanismo de búsqueda de una gratificación suele corresponderse con ciertos factores externos denominados "estresores", que se imponen como imperativos y de los cuales es difícil escapar, dado que lo único que fomentan es insatisfacción, ansiedad, baja autoestima, desórdenes alimentarios y depresión, entre otros cuadros significativos.

¿Qué hace que una persona sea comedor nocturno?
El síndrome se caracteriza por presentar: * Anorexia matutina: Estos pacientes suelen no tener hambre por la mañana, casi nunca desayunan y retrasan la primera comida del día.

* Hiperfagia nocturna: Ingieren grandes cantidades de alimentos sin ningún control por la noche, consumiendo más del 35% de las calorías diarias después de la cena.

* Insomnio: Las personas tiene dificultad para conciliar el sueño o interrupción frecuente del mismo. Durante estos episodios el individuo no sólo siente la necesidad de comer, sino además que no puede conciliar el sueño de nuevo si no ingiere algún alimento.

Es un problema que afecta al 1,5% de la población y en mayor proporción a las mujeres que a los hombres.

El síndrome se relaciona con episodios de vida estresantes y una variedad de condiciones que afectan la calidad de vida.

¿Cuál es la diferencia con otros trastornos de alimentación?
El Síndrome de Comedores Nocturnos (SCN) es un desorden alimentario, diferente a la anorexia, la bulimia o los comedores compulsivos. Se diferencia de los dos últimos trastornos en la frecuencia y cantidad de la ingesta, particularmente en horario nocturno. En el caso de los pacientes comedores compulsivos, éstos se levantan muy pocas veces por la noche para comer. Por otra parte la ingesta calórica de los pacientes con Síndrome de Comedores Nocturno es mucho menor que en los pacientes con bulimia o trastorno por atracón, los cuales pueden llegar a comer durante un atracón entre 2.000 y 3.000 calorías.

¿Cómo y cuánto hace que se conoce este síndrome?
Este síndrome fue descrito por primera vez por el doctor Albert Stunkard en 1955, profesor de Psiquiatría de la Universidad de Pennsylvania y director del Programa de Trastornos de Alimentación, en un estudio que realizó para determinar el comportamiento alimentario en pacientes con obesidad que presentaron resistencia al tratamiento para disminuir de peso.

¿La gente consulta por esto o lo vive como normal?
La mayoría de las personas desconocen este desorden, pero consultan por los sentimientos de culpa que conlleva comer descontroladamente por la noche, por el nivel de estrés con el cual viven, por la ansiedad que padecen y por síntomas depresivos que acentúan dicha problemática.

Las situaciones que más se asocian como desencadenantes de estrés en estos pacientes incluyen conflictos familiares, ruptura de relaciones sentimentales, y aislamiento socio-emocional.

También se observa en estos pacientes un descenso de su autoestima, un incremento de sentimientos relacionados al descontrol y la utilización de la comida como un ansiolítico que permite la conciliación el sueño, quedando presos de ese mecanismo disfuncional.

¿Cuándo la "ansiedad de algo dulce después de cenar" se vuelve desorden?
Que se transforme en un desorden dependerá de la cantidad de calorías consumidas después de la cena (estas personas suelen consumir aproximadamente el 35% de las calorías diarias una vez finalizada la última comida del día) y de la continuidad de la problemática en el tiempo (por lo menos 3 semanas). Estas comidas nocturnas se caracterizan por ser ricas en carbohidratos y alimentos muy energéticos como galletas, chocolate o papas fritas. El patrón de alimentación en éstos pacientes implica un mecanismo compensatorio para restaurar la interrupción del sueño a diferencia de otras personas que pueden llegar a comer algo dulce eventualmente.

¿Qué consecuencias trae? ¿Por qué habría que tratarlo?
Cuantos más altos son los niveles de ansiedad y de depresión de estos pacientes, mayores son sus deseos de ingerir alimentos que les permitan conciliar el sueño y escaparse de su sufrimiento, se podría decir que estas personas utilizan la comida como antidepresivos o ansiolíticos buscando de esa manera un alivio para su malestar.

La imposibilidad de realizar un tratamiento adecuado y conectarse con las verdaderas fuentes de su sufrimiento, acarrean que este síndrome se instaure y se vuelva crónico.

¿En qué consiste el tratamiento?
Los profesionales de Grupo Arcis abordamos esta y otras problemáticas de manera interdisciplinaria, contemplando las características particulares de cada persona. A su vez, consideramos necesario realizar el correcto diagnóstico de los pacientes con Síndrome de Comedores Nocturnos para luego decidir el formato de tratamiento, siendo fundamental el trabajo psicológico para modificar los hábitos, las conductas y emociones asociadas, las modificaciones del ambiente y la desarticulación de los mecanismos disfuncionales utilizados por éstos pacientes.

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